Ata Fucha
Género: New Age
Publicado: 2025-04-23
Ata!
Ata!
Gataz Chibchacum
Paba Sue
Gataz Chibchacum
Fucha Chie
Ata ata bosa mika
hizca suhusa
quihicha mika
Wetas asaky ata
Wetas asaky
Quihicha muyhica
Webosas asaky
Quihicha hizca
Wemuyhicas asaky
Quihicha aca
Wecuhupcuas asaky muyhica
Wamuyhica!
Waiaz wan amisqua!
Bachue fucha Muyska!
Ata!
Gataz Chibchacum
Paba Sue
Gataz Chibchacum
Fucha Chie
Ata ata bosa mika
hizca suhusa
quihicha mika
Wetas asaky ata
Wetas asaky
Quihicha muyhica
Webosas asaky
Quihicha hizca
Wemuyhicas asaky
Quihicha aca
Wecuhupcuas asaky muyhica
Wamuyhica!
Waiaz wan amisqua!
Bachue fucha Muyska!
De todo lo que he publicado, esta es una de las piezas donde aparte de mi hobbie de producción musical, invoqué mi profesión y simplemente me expresé cómo un antropólogo en un estudio musical. “Fucha Ata” está cantada en muysccubun, la lengua del pueblo muisca, y nombra directamente a Bachue, la madre creadora que emergió de la laguna de Iguaque cargando un niño para luego, junto con él, poblarla tierra.
La parte de la que más orgulloso estoy, calladamente, más incluso que de la mitología, es la matemática escondida dentro de las palabras numerales en la letra de la canción. Ata (1), bosa (2), mica (3), muyhica (4), hisca (5), para mí no son solo palabras muiscas para contar, sino que las organicé de modo que “ata ata bosa mika” invoque al inicio de la secuencia de Fibonacci, y dejé que siguiera construyéndose hacia afuera desde ahí. El mito de Bachue es un mito sobre la proliferación, una mujer y un niño convirtiéndose en un pueblo entero, y Fibonacci es la matemática de exactamente ese tipo de crecimiento, cada generación construida a partir de la suma de las dos anteriores. Codificar uno dentro del otro no fue un truco que hice por efecto. Es, genuinamente, cómo veo el mundo, mito y número como dos dialectos que describen el mismo patrón.
Elegí New Age porque necesitaba que el cántico tuviera espacio esotérico para respirar, permitiendo a los números de Fibonaci más cómo una invocación y no como una fría fórmula.
Y entonces la voz de Enya apareció en el render, sin pedirla, sin haberla puesto en ningún prompt, cargando la invocación como si le hubiera estado cantando a Bachue toda su carrera. No la pedí. ¡No soy digno de tal atención!