A la sombra de tu amor
Pasa el tiempo y contemplo tu recuerdo
Una copa de tequila lo contiene
Y una rosa que marchita
Es una cosa que atormenta
A éste pobre loco
¡Que lleva un triste corazón!
Aunque llegue el día en que no me ames
Aunque pase el tiempo y no me quieras
Sólo pido que una rosa tú mantengas
Para que sus espinas te traigan mi recuerdo
Aunque siento que nunca lo merezco
Y a la sombra de tu vida me mantengo
Sólo Dios es testigo
Que este pobre a tus manos
Quisiera ya besar
¡Lo haría hasta la muerte!
Y es que es cierto que ahora estás ausente
Y tu recuerdo me tortura el corazón
Sólo pido que una rosa tú mantengas
¡Y con copas de tequila tú la riegues!
Aunque llegue el día en que me olvides
Y yo sea una sombra del pasado
Pero a esa rosa que guardas a tu lado
Sus espinas no se han de marchitar
Porque esta rosa que guarda mi recuerdo
Es la testiga de mi triste corazón
Y aunque pase el tiempo y no me quieras
Una rosa bien marchita
Y una copa de tequila
¡Mi pena van a aliviar!
Antes que nada, “A la sombra de tu amor” empezó cómo un simple ejercicio de escribir una canción ranchera de despecho estereotípica: Un supermacho desprovisto de sus poderes gracias al desamor de la fémina fatal, una tormenta de amor y odio simbolizada con una rosa marchita y la consecuente busqueda de un desahogo, facilitado por las propiedades catárticas de la música y por supuesto, del tequila.
Una primer intento de esta canción se trabajó en 2024 pero no se obtuvo la calidad necesaria para su publicación, quedando la idea entre el tintero. Abordé el tema de nuevamente éste año 2026, y se lograron producir dos versiones que valían la pena. Ésta, que es la primera versión, me atrajo por su carácter simple, ser una ranchera “de la mata” con ese sonido de cantina que simplemente evoca al despecho y el tequila.
Nuestro mariachi le canta a su triste desamor con la amargura de haber sido expulsado del corazón de su amada, quedandose sólo con la imagen de una rosa marchita y el consuelo de la compañia de una copa de tequila. Sin embargo esta versión tiene un matiz de descaro: con las propiedades curativas del tequila, todo despecho, por intenso que sea, será de corta duración. Ilusión con un toque cómico.
Siendo así, súbele el volumen, ¡sirvete un tequila y escucha “A la sombra de tu amor”!